Poco a poco aprendí a mirar desde su realidad y a adaptarme a las circunstancias. Las chicas me ayudaron mucho, pude ver que ellas –que habían sufrido una experiencia tan dura– siempre estaban alegres y eran muy confiadas y agradecidas, así que preparé actividades para ellas.

Jorge Ferrer Fernández, Médico urgencias